Un sillón nuevo en tu salón: cómo comparar muebles con criterio
Sube una foto del mueble y otra de tu habitación para comparar forma y color. Marca las medidas reales y revisa con cautela la escala generada.

Dale una función a ese rincón
Empieza con una necesidad concreta: un sillón de lectura junto al sofá, un aparador bajo un cuadro o una mesita cerca de la ventana. Decide qué debe quedarse, incluida la lámpara y el paso hacia la puerta. Será más fácil valorar la vista previa si la pregunta es si una pieza encaja visualmente en ese entorno, en lugar de si te gusta una habitación completamente redecorada.
Fotografía una vista que conozcas
Haz la foto desde la puerta u otro punto desde el que suelas mirar la habitación. Mantén el móvil nivelado y usa la cámara normal en vez del ultra gran angular. Incluye suelo, pared y muebles cercanos. Despeja el lugar previsto si puedes, pero conserva los objetos con los que quieres comparar. Elige una foto del producto desde un ángulo parecido para distinguir respaldo, brazos y patas.
Lleva las medidas al suelo
Consulta la anchura, profundidad y altura del producto. Marca su superficie en el suelo con papel o cinta removible adecuada para ese material. Pasa por al lado, abre las puertas y deja espacio para cajones abiertos, sillas retiradas o un sillón reclinable extendido. Una foto no confirma esas distancias. Revisa también el recorrido de entrega: embalaje, puertas, escaleras y giros estrechos pueden importar aunque el mueble montado quepa en la habitación.
Compara el peso visual, además del color
Usa la misma foto para comparar un sillón con patas a la vista y otro con base cerrada, o un respaldo bajo y otro más alto. Fíjate en cuánto suelo parece quedar visible y en si la forma compite con el sofá o el cuadro. Toma con cautela el tamaño aparente: si una pieza funciona porque la vista previa la ha encogido, vuelve a las medidas del vendedor antes de incluirla entre tus favoritas.
Mira tejidos y acabados con luz real
Compara tapizados junto al mismo suelo, cortinas y sofá. La imagen puede ayudarte a elegir entre un acento intenso y una combinación discreta, pero también inventar vetas, brillo o textura. Pide una muestra si está disponible y obsérvala en la habitación con luz de día y con tus lámparas habituales. Guarda el nombre exacto del tejido o acabado junto a cada idea para no confundir variantes.
Revisa qué ha cambiado alrededor
Pon juntas la foto original de la habitación, la del producto y el resultado. ¿Se ha movido la ventana, estrechado el sofá o borrado una pata? Descarta una imagen que cree espacio alterando la habitación. Para cada opción restante, anota qué te gusta visualmente y qué falta comprobar: superficie ocupada, altura del asiento, cuidados del material o acceso de entrega. Así tendrás una selección útil al volver a la tienda.
Acerca de esta guía
Elaborada con ayuda de IA por Focus Labs, responsable de VirtualTryOn.store. Las guías explican la herramienta y las comprobaciones útiles antes de comprar o integrar el servicio; no son pruebas independientes. Las fuentes externas utilizadas están enlazadas. Las ilustraciones se generan con IA, salvo cuando se identifican como ejemplos de productos.


